Conocer Budapest y sus variaciones

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Resulta que cuando se viaja a las ciudades, además de vista hay que poner oído: mirar; pero sobre todo, escuchar. Y para escuchar bien hay que viajar sin prisas, tener paciencia, evitar los lugares comunes que suenan todos por igual. Al menos, eso es lo que nos enseña Sergi Bellver en «Variaciones sobre Budapest» (Ed. La Línea del Horizonte).

Conocer Budapest y sus variacionesEn su viaje a Hungría, Sergi Bellver nos lleva a conocer Budapest. Él es un escritor, y todo escritor busca escribir, encontrarse con su creatividad, con el fluir de la escritura. Su viaje funcionó y ahora su libro nos funciona a nosotros como una personal guía de Budapest, en la que leemos la ciudad en clave armónica.

Conocer la ciudad de Budapest

La Capital de Hungría, a pesar de su relevante papel en la historia como segunda ciudad del Imperio austrohúngaro, es una de las grandes desconocidas de Europa. Seguro que, si como Sergi Bellever, nos preguntáramos por aquello que nos viene a la cabeza al pensar en Budapest, nos sorprendería comprobar que son pocas cosas. Los más futboleros dirán que Puskas y Kubala, los más melómanos, Béla Bartók, y los más literarios, tal vez, hablen de El Danubio de Claudio Magris. Así es como el autor llega a Budapest, aguardándole la promesa del descubrimiento personal. Y lo hace dándose uno de los mayores lujos del viajero: la lentitud.

Viajar sin prisas  permite disponer de más tiempo para ver realmente todo lo que nos rodea

Sergi Bellver juega a ser un vecino más, vive durante tres meses en la capital húngara, en un pequeño piso típico de la era socialista que le prestan. Lo vemos escribir cada día en la cocina de ese piso y luego salir a recorrer las calles de Budapest: “Uno se aventura a pensar que la música es el primer idioma en el que Budapest responde a las preguntas del viajero o, al menos, el que articula ese coro de voces que resuena en mi cabeza conforme voy descubriendo poco a poco la ciudad”. La vivienda que le prestan para su estancia está en el distrito de Óbuda (distrito III). Le acompañamos en su llegada, de noche, cruzando el Puente de la Cadenas, el más célebre de Budapest, avanzando hacia el edificio del Parlamento, en la rivera del Danubio o, mejor, el Duna, que así conocen los húngaros su tramo de río.

Conocer Budapest y sus variacionesÓbuda es el barrio más antiguo de Budapest. En él se localizan los primeros orígenes de la ciudad. Cuando paseamos por entre lo enormes y cuadrados edificios de hormigón gris de la época socialista, nos cuesta imaginar que fue aquí, precisamente, donde los romanos fundaron Aquincum. Su nombre, de “aqua”, hacía referencia a las aguas termales famosas de la zona. Si prestamos atención, diseminadas por todo el barrio, hay ruinas que lo atestiguan.

Por supuesto, cerca está la isla de Óbuda que, en otoño, se encuentra “pacífica y solitaria”, dice Sergi Bellver; pero  que en verano recibe a los jóvenes de la ciudad cuando, entre las arboledas de la isla de Óbuda, se celebra el Sziget Fesztival con un cartel de grupos y músicos de la escena musical internacional.

Budapest es una ciudad de intensa historia: romana, renacentista, otomana, austrohúgara, socialista, revolucionaria. Algo que se nota al pasearla con atención. Así describe Sergi Bellver la sensación que le deja los testimonios del paso de la historia en la ciudad: “En pocos países como en Hungría y en pocas ciudades como Budapest siente uno las cicatrices –a veces mudas y a veces elocuentes, según decida leerlas e interpretarlas– de la Historia”.

Hay varios miradores sobre la ciudad de Budapest. Tal vez, sea el del Castillo de Buda el más famoso, dado que su ubicación arriba de la colina es privilegiada. Pero también, desde la Torre de la Basílica de San Esteban y, de noche, desde el Puente de las Cadenas, con el Parlamento iluminado, hay bellas vistas de Budapest. El Bastión de los Pescadores, una bella terraza de estilo neogótico muy próxima a la Iglesia de Matías, brinda una de las vistas panorámicas que Sergi Bellver destaca en su libro Variaciones sobre Budapest, especialmente, “si aparece iluminada mientras cae la noche sobre el Danubio”.

Conocer Budapest y sus variacionesNo hará falta subirnos a los tranvías al azar para perdernos por la ciudad y conocerla mientras la desandamos como hace Sergi Bellver durante su larga estancia; pero sí deberemos tomar el tranvía para ir de aquí a allá. Los tranvías son una forma estupenda de conocer Budapest. Por ejemplo, tomemos el tranvía de la línea 2, el que recorre la orilla este del Danubio y que hace paradas en lugares tan turísticos como el Puente de las Cadenas, la primera obra de ingeniería que unió las orillas del Danubio de forma permanente, el Mercado Central, que inaugurado a finales del siglo XIX es el mercado cubierto más grande de la ciudad, o el Parlamento, que es con su cúpula y agujas de las torres el edificio más famoso de Budapest.

Mientras leemos las páginas de Variaciones sobre Budapest, contemplamos algunos de esos lugares que ver en Budapest, como el bulevar de San Esteban, o el edificio de la Ópera y “su singular estación de metro”, Gellért, donde la ciudad, destaca el autor, “exhibe varias de sus mejores cartas”, como el hotel de bello estilo art nouveau y su balneario, la colina de la Ciudadela o el puente de La Libertad, “el más hermoso y elegante de toda la ciudad”.

Sin duda, éste recorrido especial de Sergi Bellver por Budapest está lleno de vivencias. ¿Y, acaso, no son los viajes más importantes la suma de las vivencias en las que nos sumerge?

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