Planes solidarios para viajar a Marruecos con niños

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Marruecos es como el vecino de nuestra escalera, tan cercano y a la vez tan desconocido. A pocos kilómetros, un país del que creemos saber mucho, pero del que en realidad sabemos bien poco. Allí nos aguarda el desierto con sus cielos estrellados y pintorescos pueblos, playas salvajes, mercados fabulosos, rica gastronomía, montañas, palmerales… Marruecos, de acuerdo; pero, ¿y con niños? Pues sí. Un sí rotundo.

Chaouen - Marruecos en familiaLa familia en Marruecos, como en tantos países árabes, es sagrada. Se trata de sociedades en las que todas las personas son contempladas más como miembro de una comunidad que como individuo. A los marroquíes les encantan los niños, que son cuidados con cariño y respeto. Quienes busquen un viaje diferente con sus hijos van a encontrar en Marruecos un gran destino.

Viaje con niños por Marruecos

Dejaremos la siempre exótica Tetuán, ciudad que nos recibe en Marruecos, para avanzar en ruta hacia la cordillera del Rif. Allí nos esperan algunos de los mejores planes para conocer el país más rural y tradicional en clave solidaria.

En Nadiu trabajamos junto a las empresas locales en favor del desarrollo de la comunidad. Un viaje al Rif debe contar con las diversas cooperativas de la zona: una estupenda forma de conocer la cultura y contribuir a un turismo con valores.

Las zonas rurales de Marruecos son las menos favorecidas; por eso, el turismo, siempre que sea responsable, se convierte en una herramienta perfecta para el desarrollo de las comunidades más tradicionales. En este contexto, Chauen Rural, un proyecto de cooperación internacional iniciado por la ONG ACTLC junto al gobierno de Marruecos, trabaja en la promoción  de la región con planes solidarios que fascinarán tanto a los más pequeños como a los más grandes.

Un pueblo azul

¿Pero qué tiene Chefchauen de particular para que les guste a los niños?  Pues lo más llamativo: sus casas pintadas de azul y callejuelas pintorescas. Por otro lado, su medina es menos extensa que la de otras ciudades como puedan ser Marrakech o Tetuán, por lo que aventurarse por ella con niños no supone mucha dificultad. Lo difícil será que te pierdas. Podrás llegar hasta el corazón de Chefchauen, en la plaza Uta El-Hamman, donde se encuentran la Kasbah y la Gran Mezquita, famosa por su peculiar torre de planta octogonal. El contraste vivido en comparación con nuestra cotidianidad hará que los niños mantengan los ojos como platos.

Chaouen - Marruecos con niños

Senderismo en Marruecos

No todo va a ser medinas y regatear precios. El Parque Nacional de Talassemtane y el Parque Natural de Bouhachem ocupan una extensión que suma 170.000 hectáreas. Lo cual se traduce en casi la mitad de la superficie forestal de toda la región. Hacer senderismo por esta zona permite observar las grandes extensiones de bosques de cedros y abetos que nos parece increíble encontrar en Marruecos (se trata del único abetal del país).

Alojamiento familiar

Si no pruebas la hospitalidad marroquí es que no has conocido Marruecos. Para ello, lo mejor es retirarse de los circuitos más turísticos y adentrarnos en el Rif hasta llegar a una pequeña aldea llamada Bellouta. Este singular universo de cooperativas se encuentra a 10 km de Ouazzane y lejos de la costa del Mediterráneo. En la casa rural de Bellouta disfrutaremos del recibimiento tradicional por parte de la familia Azzouzi.

La casa está situada en un enclave montañoso rodeado de bosques. Es el lugar de los sueños de esta familia: aquí desarrollan su propio proyecto de turismo y desarrollo rural, en una zona que, de otro modo, solo ofrecería la alternativa del tráfico ilegal de hachís.

A los niños les encantará visitar el huerto, conocer a los animales y experimentar un modo de vida en pleno contacto con la naturaleza, muy distinto al nuestro. Hay una cooperativa de apicultura con un centro de interpretación sobre la miel que fascinará a los niños. También hay una cooperativa de extracción de aceite y la cooperativa Al Wifak que se encarga de todo lo relacionado con la sal (hay unas salinas muy próximas que se pueden visitar). Visto todo el trabajo de estas cooperativas, comprenderemos lo gustoso de los desayunos de la casa de la familia Azzouzi: miel, aceite, mantequilla, mermeladas y pan, todo hecho a mano y de cultivos biológicos.

Al ritmo de las mulas

Una vez lleguamos a Houmar, conoceremos los alrededores del país Jbala al ritmo antiguo de las mulas. Antes, sin embargo, la bienvenida con el tradicional té hará que recuperemos fuerzas. Esta histórica región ha recibido a sucesivas poblaciones árabes y bereber, por lo que se nos muestra con diversas singularidades culturales.

Las cooperativas son muy importantes en el desarrollo económico de la zona. En Houmar tendremos la ocasión de conocer el trabajo de la cooperativa textil de Tanakoub, donde veremos el trabajo de las mujeres locales. Hay que recordar que la división del trabajo en función del género está muy marcada y, desafortunadamente, recae en mayor medida en las mujeres, que deben atender también de las tareas domésticas.

Taller en Djblea - Marruecos con niñosA los más pequeños les encantará dar un paseo en mula, que son animales muy importantes en las familias del Rif. Alrededor de Tanakoub, descubrimos una variada vegetación de robles, olivos, alcornoques, abetos y cedros. Después de tantas emociones, conviene no olvidar un plan sin el cual la experiencia no será total: el típico Tajine como plato principal de la gastronomía rifeña. Sin duda, volveremos a casa con muy buen sabor de boca.

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